Ahora bien, en el nuevo mundo plagado de información, desinformación e inteligencia artificial, el consumidor se ha vuelto, más y más, un nómada digital.
Este nuevo consumidor da más relevancia a las monedas digitales o tokens que te permiten navegar en una aplicación en específico. Sin embargo, no todas las empresas están preparadas para otorgar estos nuevos beneficios informáticos, ya sea porque venden productos físicos o porque su infraestructura digital no lo permite.